Nombre común: Erebia sedosa.
En Asturias es en general muy poco común,
encontrándose distribuida en poblaciones aisladas desde la
zona central de la Cordillera (donde vuela a gran altitud) hasta
los Picos de Europa (donde vuela a menor altitud y es más
común). Las poblaciones presentes en nuestra región
se han descrito como pertenecientes a la forma gigantea Oberthur,
1884, debido a su mayor tamaño en relación al de
los ejemplares de los Pirineos.
Vuela habitualmente en morrenas y laderas rocosas, desde 1.600
hasta más de 2.000 metros.
Su envergadura alar oscila entre 30 y 38 mm.
Su período de vuelo va de finales junio/julio a agosto en
una generación al año. Al parecer se trata de una
reliquia de la época de las glaciaciones, y, a nuestro
entender, sería una de las especies más amenazadas
por el cambio climático. Los imagos tienen un vuelo muy
rápido, deslizándose pegados a las rocas de los
canchales y a las zonas herbáceas que se encuentran entre
ellas, y posándose en ocasiones en las flores que crecen
entre las piedras. Como plantas nutricias se han citado
gramíneas como Festuca, Poa y Sesleria varia.